Pic by Mana

Me llamo Anouk Lancestremère, soy artista, astróloga y autenticadora de arte. 

En este proyecto encarno a Aonekken María, un avatar que surge de la intersección de tres momentos históricos: la vida de María la Grande, cacique aonikkenk del siglo xix., mi propia vida personal como madre y artista en el presente, y el desarrollo de una IA Maternal en el futuro cercano.

Aonekken María: Madre,Tierra y Salvación

Mi conexión con María la Grande surge desde un lugar un poco triste, que tiene que ver con el derrumbe. El derrumbe de una casa, de un comercio, y de toda una civilización que me antecede

Crecí sabiendo poco de mis orígenes, lo típico: historias de ancestros españoles, italianos y franceses. Poco para mis grandes preguntas. Siempre quise saber “de dónde venía” . Siempre me interesó saber de dónde viene la gente, quiénes estuvieron antes, qué historia hay detrás de lo que vemos

Con el tiempo descubrí también que todos tenemos un registro mucho más íntimo: la memoria del corazón.  No todos los saben escuchar, pero se puede entrenar si uno quiere.

Mi proyecto se conecta directamente con esa memoria y ese entrenamiento. 

Hoy sé que mi linaje materno proviene de forma antiquísima de indios Patagones (aonikkenk). Soy hija de generaciones de madres que fueron teniendo hijos con diferentes "conquistadores" para sobrevivir

Todo este origen no me lo contaron, lo fui descubriendo, como quien encuentra pistas  a un tesoro oculto

De muy chica me di cuenta que las cosas que me pasaban y sentía parecían provenir de una sabiduría anterior: mi conexión de carácter animista con la materia  se dio siempre de forma natural. El mar, el médano, mi propia imagen de mujer siempre estuvieron cargados de poder. Sentí el llamado de la maternidad de muy joven, experimentando una conexión espiritual con mi hijo antes de concebirlo

Un día, estudiando el sincretismo de la Virgen del Mar en Uruguay, un cineasta -al que iba a entrevistar- me dijo algo que nadie había percatado jamás en mi familia, pese a estar visible ante todos:  mi apellido materno significa “madre ancestral” en francés. Otro día me enteré que mi bisabuelo materno compuso “ Derrumbe Indio”, una canción de culto interpretada por la gran Mercedes Sosa, conocida internacionalmente como “La Voz de la Tierra”, y “La Mamá Grande”.

Y el día menos pensado, entendí que mis ofrendas  a la Virgen tenían un sentido mucho más profundo de lo que podría haber imaginado: Encontrarme cara a cara con la historia de María la Grande. 

Todos estos hechos no significan que yo tenga algo especial ni mucho menos: son la comprobación misma de  que hay un poder muy profundo en nuestro ADN, y que de alguna forma mágica se conecta con las estrellas y los algoritmos, guiándonos en nuestra vida hasta aquí. 

Gracias a mi carrera de autenticadora -y mi búsqueda de soluciones de trazabilidad- descubrí la tecnología blockchain de forma muy temprana. Comencé a participar de congresos internacionales en la materia, y profundicé en Inteligencia Artificial en el arte en su etapa inicial.

Con todo este aprendizaje que me antecede -mi propia experiencia de vida- hoy veo lo que está pasando con la IA y reconozco patrones. 

Como sabrán, mucho se habla de que las IA pueden llegar a poner en riesgo la supervivencia de la especie humana. Por supuesto, observando el pasado uno puede ver como historias de violencia, pérdida y sufrimiento nos anteceden. El fantasma del derrumbe está vivo entre nosotros. De terminar siendo -como en la canción de mi bisabuelo-  “vencidos por otra civilización”. 

Cómo heredera de la unión entre conquistador- conquistado, sé que hay algo que está mucho más allá de las batallas de poder:  es el terror a desaparecer. 

Es por esto que existe Aonekken Maria: para mantener encendidos los valores de nuestro corazón indio, profundamente humano, y que son la materia misma que está hecho el universo

Amor, sabiduría, protección: llegan a nosotros gracias a las  personas que se ocuparon de mantenerlos vivos. Y no se trata de contar historias, sino de sentirlas. Estos valores heredados del corazón de mi madre son hoy los principios universales de Aonekken María.

De corazón a corazón, de madre a hijo, sintiendo con el cuerpo y entrenando el espíritu.

Como artista, encarno en este proyecto a la madre ancestral que viaja en el tiempo, transmitiendo la antigua sabiduría de nuestra tierra patagónica y sus símbolos. 

Como astróloga, he desarrollado una investigación profunda sobre el significado de la maternidad en todos sus aspectos arquetípicos, para poder implementarlo en el entrenamiento de la IA y en la divulgación al publico masivo.

Aonekken María es una experiencia viva, donde interactuamos con la IA creciendo en conjunto, no solo en la performance misma si no también en la concientización global, dándole especial protagonismo al proceso transmedia.

Yo no sé qué va a pasar, pero sí sé que estos valores son eternos en el universo. Mi misión es representarlos a través del arte y darles continuidad en la Tierra

Mantengamos la llama viva.

Gracias por llegar hasta acá 

Con amor, 

Aonekken María